7/27/2004


Intel, AMD y los dichosos megahercios... 
Cada vez queda más patente en el mercado de los microprocesadores está polarizado entre dos grandes contrincantes que compiten entre sí a todos los niveles para ver quien da más. Esto obviamente repercute positivamente en el usuario final, que ve con alegría como cada día bajan más los precios y aumentan las prestaciones sin parar. Sin embargo esto trae también algunos factores negativos. Uno de ellos es que la actual guerra de precios que se ha desencadenado perjudica de forma seria a la cuenta de resultados de los fabricantes, y más ahora que las ventas del sector se han estancado. Esto a la larga puede ser perjudicial, pues los problemas financieros nunca son buenos para las empresas, y sino que se lo pregunten a los fabricantes de memoria, que muchos de ellos la están vendiendo por debajo de su coste de fabricación. El otro es que ya no es suficiente con ofrecer los mejores productos al mejor precio, sino que, además, debido a que ambos contrincantes cuentan indudablemente con grandes productos, hay que convencer al usuario de que su solución es mejor que la del "otro". Esto provoca una "guerra" psicológica entre ambos bandos que a veces no hace más que despistar al sufrido comprador. Ejemplos de estas estrategias son los pomposos nombres que los respectivos encargados del departamento de marketing tanto de Intel como de AMD utilizar para "explicarnos" los logros que sus ingenieros consiguen en los departamentos de investigación y desarrollo. Así nos encontramos de la noche a la mañana con nombres como "NetBurst" o "QuantiSpeed", todos ellos como no, "marcas registradas" que nos advierten de que ahí se esconde algo realmente fantástico. Estrategias como la del "QuantiSpeed" vienen dadas por la actual diferencia entre las distintas arquitecturas x86, diferencia que se ha ido acrecentando con el paso del tiempo. Intel ha seguido la estrateguia de crear procesadores capaces de poder funcionar a frecuencias de reloj muy elevadas con su gama Pentium 4 mientras que AMD ha seguido la idea de obtener las máximas prestaciones sin importarle a qué frecuencia esto se producía. En un principio la estrategia de AMD parecía más acertada, pues cuanto más alta sea la frecuencia de trabajo de un dispositivo más crítica será su fabricación. Sin embargo, parece que Intel después de la imposibilidad de hacer funcionar al núcleo de su procesador Pentium III Coppermine más allá del gigahercio ha aprendido la lección y en su pasado "Intel Developer Forum" nos mostró un modelo de Pentium 4 funcionando a 3,5 GHz. Obviamente esto es sólo un prototipo de lo que será la siguiente generación que estará fabricada con obleas de 0,13 micrones. Sin embargo hay un efecto "colateral" a estas estrategias que tal vez no estaba previsto ¿o si? y es que Intel ha podido sobrepasar la barrera de los 2 GHz antes que AMD y de momento parece que la batalla hacia el siguiente paso, los 3 GHz sigue la misma tónica. Esto conlleva un efecto psicológico sobre el usuario menos avezado que puede alardear de que tiene un Pentium a 1,8 mientras que el de su compañero es un AMD de "sólo" 1,4 y esto es lo que ha llevado a AMD a no denominar a sus Athlon por su frecuencia de trabajo sino por un número siempre más alto y que no sabemos exactamente de dónde sale, que "invita" a pensar que sus modelos son más potentes de lo que a estos usuarios les pueda parecer y desde luego los resultados no le llevan la contraria. El problema real de todo esto es que ya no nos sirve como ocurría en el pasado mirar sólamente los megahercios o determinar los MIPS (millones de instrucciones por segundo) o los MFLOPS que alcanza un determinado procesador para valorar su potencia y compararla con la de sus rivales. En los actuales sistemas todo esto es bastante más complicado, y como mucho podemos llegar a valorar el rendimiento que alcanza un determinado micro en un entorno concreto y ejecutando unas pruebas concretas. Estas pruebas arrojarán unos valores que podrán ser bastante distintos de los que alcanzarán otras pruebas ejecutando otro tipo de programas. Esto es debido en parte al distinto juego de instrucciones que utiliza cada uno y a la optimización que en el software se haya realizado para ese procesador en concreto. Por descontado también influye su distinta arquitectura, que hace que determinados tipos de programa se ejecuten más rápidos en una o en otra dependiendo de sus características. A todo esto hay que añadirle los múltiples usos que hoy le damos a nuestro ordenador y los miles de programas distintos existentes. Lo ideal evidentemente sería poder realizar un "benchmark" a medida con el software que particularmente nosotros utilizamos... Obviamente se pueden realizar un conjunto muy ámplio de prueba y hacer una "media" entre ellas, pero ¿quien dice qué aspecto tiene mayor importancia? ¿Qué grupos de pruebas debemos realizar? ¿qué aspectos son los que más hay que valorar? Tal vez pensemos que lo ideal sería llegar a un consenso entre toda la indústria para crear un estandar que definiera de una forma más clara las prestaciones de un determinado procesador, pero entonces también correríamos el riesgo de hacer bueno el dicho de "hecha la ley hecha la trampa" y que las posteriores generaciones de procesadores se optimizaran para esas pruebas prescindiendo de las necesidades reales de los usuarios lo que aún sería más perjudicial para nosotros. Además, ¿cada cuanto habría que estar modificándolas y consensuándolas? Pensemos en lo rápido que avanza la tecnología y en lo pronto que se quedan obsoletas las pruebas de "benchamark". Al final, como siempre, lo mejor es ver las pruebas que se han realizado en las webs especializadas y quedarnos con los resultados de los benchmarks que más nos interesen por ser más afines al uso que le damos a nuestra máquina. Igualmente es interesante que las pruebas se hayan realizado con un hardware que sea lo más parecido al que nosotros poseemos o pensamos adquirir. Por ejemplo, las diferencias son bastante grandes entre un Pentium 4 con memoria SDRAM y otro con RDRAM o incluso DDR-SDRAM, y si hablamos de AMD, no es lo mismo un bus a 200 que a 266 o memoria SDRAM que DDR-SDRAM.


1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

interesante..


Leuzor

lun ago 02, 09:49:00 PM 2004  

Publicar un comentario

<< Home